esmalte semipermanente se despega

¿Por qué el esmalte semipermanente se despega?

Cuando realizamos la manicura semipermanente esperamos disfrutar de unas uñas perfecta durante unos 15-20 días aproximadamente. Sin embargo, en algunas ocasiones el esmalte semipermanente se despega de la uña arruinando completamente la manicura. Si tu esmalte se levanta como una pegatina significa que algo ha fallado en el proceso… ¿Dónde has metido la pata? Hoy te contamos los puntos a tener en cuenta para que tu esmalte semipermanente permanezca intacto.

1. Prepara la uña correctamente.

Para asegurarte que el esmalte se adhiere como debería, debes preparar bien la uña. Puede parecer el paso más sencillo, pero a la vez es el más importante. La uña debe estar limpia y desinfectada para comenzar el trabajo. Empuja las cutículas con la herramienta adecuada, y lima la superficie de la uña con una lima o taco pulidor. Tienes que quitar la primera capa brillante de la uña (sin pasarte) y dejar la uña mate. Aplica el primer y deja secar el producto.

2. Materiales de calidad, siempre un acierto.

¡Lo barato sale caro! Si quieres conseguir buenos resultados, debes utilizar materiales de calidad en el proceso. Es preferible tener un primer, una base, un top coat y un esmalte de calidad, que millones de productos de procedencia y calidad dudosa. Aprende a ahorrar comprando con cabeza. Busca una marca en la que puedas confiar.

3. El tiempo de curado en la lámpara es inadecuado.

Cada esmalte tiene su tiempo de curado correspondiente, y puedes leerlo en sus instrucciones. Si tu lámpara es de mucha potencia, curará mejor que una lámpara con una potencia inferior. Esta última necesitará más tiempo de curado.

4. Cuidado con aplicar capas muy gruesas.

Los excesos nunca son buenos. Aplica capas finas y uniformes. Olvídate de las capas gruesas que tardan en secar, se despegan y nos destrozan la manicura. No por muy gruesa que sea la capa aplicada, acabarás antes… solo conseguirás fastidiar el resultado. El pincel debe estar bien escurrido para no aplicar en exceso.

5. No llenes la piel de esmalte.

Si al pintar las uñas nos salimos por fuera y curamos el esmalte que queda en la piel, este quedará elevado, enganchándose con cualquier cosa y levantando el esmalte. De todos modos, si el pincel toca la piel no debes preocuparte. El esmalte semipermanente no se seca y puedes limpiarlo antes de curar en lámpara.

6. Sella las puntas.

Nunca te olvides del borde de la uña, ya que es el que más roce recibe y tiene más probabilidad de romperte. Protege esta parte de la uña, pues de ella depende que el resultado quede profesional.

7. Productos no compatibles.

Debes conocer bien todos los productos que utilizas, cómo reaccionan unos con otros y cómo se utilizan según tu práctica. Lo mejor es que trabajes con productos en conjunto, de una misma línea y formulación semejante.